Mostrando entradas con la etiqueta España. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta España. Mostrar todas las entradas

sábado, 3 de febrero de 2018

"Historia del huérfano": Un relato escrito en Lima entre 1608 y 1615


"Historia del huérfano": aventuras en la Lima colonial


Un manuscrito del siglo XVII nos revela la azarosa vida en España y sus colonias. Conversamos con Belinda Palacios, editora de esta joya perdida del Siglo de Oro.


Jorge Paredes Laos
El Comercio.  Lima, 23.01.2018 / 05:00 pm


Cubierta del libro
(Madrid, Fundación José Antonio de Castro, 2017, 394 p.)


El libro fue escrito en un convento de Lima entre 1608 y 1615. Estaba listo para ser publicado seis años después, en 1621, pero su autor prefirió -nadie sabe por qué- echarlo al olvido. Sí, eran 328 folios que narraban una historia fascinante de lances, correrías juveniles, conquistas y piratas, en escenarios tan vastos que iban de las cortes españolas de los Habsburgo hasta sus dominios en América. Todo un fresco de una época tumultuosa, de grandes descubrimientos y codicias, que se hubiera perdido para siempre de no ser por un filólogo español llamado Antonio Rodríguez-Moñino, quien descubrió el manuscrito allá por 1965 en los archivos de la Hispanic Society of America.

A partir de ese momento, el texto -titulado Historia del Huérfano y firmado por un enigmático Andrés de León- estuvo a punto de ser publicado en varias ocasiones. Finalmente, el libro apareció a fines del año pasado, editado por la fundación madrileña José Antonio de Castro y bajo el cuidado de la filóloga peruana Belinda Palacios.


***

El primer misterio ya había sido despejado en parte. El propio Rodríguez-Moñino y la investigadora María Brey Mariño habían sugerido en 1965 que el nombre de Andrés de León era ficticio y que el verdadero autor del manuscrito había sido el fraile agustino Martín de León y Cárdenas, quien había vivido en Lima a inicios del siglo XVII. Se trataba de un religioso y soldado que había llegado a las Indias siendo prácticamente un adolescente y que ganó fama como clérigo hasta ser nombrado arzobispo de Palermo, en 1650.

Esta información ha sido corroborada por la editora Belinda Palacios, quien ha encontrado otras similitudes entre Historia del huérfano y una Relación de 1613, compilada por León y Cárdenas, con ocasión de las exequias de la reina Margarita. En ambos textos se repiten algunos poemas laudatorios.

Según Palacios, lo que se esconde detrás del seudónimo Andrés de León es un juego de palabras usual en el Siglo de Oro español, un anagrama: “Si tomamos el nombre completo del fraile, Martín de León y Cárdenas, y jugamos con el orden de las letras de su segundo apellido, dejando de lado la C, el resultado se acercará bastante al nombre ‘Andrés’


***

Lo que se cuenta en Historia del Huérfano es, en síntesis, las correrías de un adolescente granadino de 14 años que se embarca hacia América y participa en la conquista del Virreinato de Nueva Granada. Después se establece en Lima, frecuenta los círculos sociales y literarios de la ciudad, se convierte en fraile agustino, y empieza a vivir una vida privilegiada. Sin embargo, pronto cae en desgracia y es expulsado de la orden y debe volver a Europa para buscar la indulgencia papal. La trama está salpicada de hechos históricos narrados con lujo de detalles, algo que ha sorprendido a los críticos contemporáneos. Se relata, por ejemplo, el ataque de Francis Drake a Puerto Rico en 1595 y, sobre todo, se recrea el asalto y saqueo de Cádiz por los ingleses, en 1596, hecho que ocupa siete capítulos de la trama.

Pero buena parte del libro transcurre en Lima. Más allá de algunas críticas del sistema judicial, el autor deja bien parada a nuestra élite criolla y resalta la gran cantidad de tertulias que se realizaban entonces en la ciudad. El manuscrito contiene más de 70 poemas y muchos son presentados como resultado de esas “justas literarias”.

“El narrador atestigua la riqueza cultural de la que goza el virreinato peruano, donde cualquier ocasión parece ser excusa para ponerse a componer versos”, dice Belinda Palacios. En un pasaje destaca la “elegancia, estilo, facilidad, dulzura, agudeza y altos conceptos” con los que los criollos crean poesías; y en otro, alaba la belleza de las limeñas: “tiene esta ciudad más de cuarenta mil mujeres, cifra de toda la hermosura que se puede pintar” se lee en la página 40.

Sin embargo, estas descripciones se ensombrecen cuando se refiere al trabajo indígena en las minas de Huancavelica, a las que llama “una estampa del infierno”.


***

¿Pero puede ser calificada la Historia del Huérfano como una novela? El crítico Marcel Velázquez duda de que esta categoría sirva para describir una obra de esa época. Y aunque otros autores la han definido como parte de la picaresca española, la editora Belinda Palacios no está de acuerdo y prefiere llamarla “biografía ficticia”. “El texto se nutre de materiales muy diversos, como la crónica de Indias, las relaciones geográficas, de sucesos, las cartas de época, todo lo cual le confiere un estatus híbrido que es uno de los rasgos de la producción literaria colonial”, argumenta.

Y sobre por qué León y Cárdenas no quiso publicar la historia, solo hay conjeturas: Palacios cree que al ganar fama como sacerdote ya no quiso ser asociado con una obra de este tipo. Tal vez por ello faltan dos folios, donde se narrarían los hechos más oscuros en la vida del personaje.

https://elcomercio.pe/eldominical/historia-huerfano-aventuras-lima-colonial-noticia-491559 



manuscrito



After 400 years lost, 'cursed' novel of Spain's imperial age is finally published (Después de 400 años perdida, la novela 'maldita' de la era imperial de España finalmente se publica)
https://www.theguardian.com/world/2018/feb/02/novel-lost-for-400-years-sheds-light-on-spains-imperial-heights






.

viernes, 18 de noviembre de 2016

Encuentro internacional sobre Garcilaso de la Vega

Universidad San Ignacio de Loyola (USIL) - Lima

realizado el mierc. 12 oct.







Garcilaso Inca de La Vega  Guaman Poma de Ayala 

viernes, 14 de agosto de 2015

Yaraví de las desdichas

Yaraví de las desdichas

 




I
Anunciaron tus versos que naciste
un día en que "Dios estuvo enfermo"...
Cada poema tuyo fue testigo
del oráculo vivo que gestabas:
luz y sombra, el Cristo de tu cuerpo,
sin rostro declarado mas suficiente

Te sentías un huaco de los indios
que asomaba su arcilla con sus frutas
de acideces antiguas aun verdes:
querías madurarlas en tu carne,
en vocablos regados por tu angustia,
cerámica vasija de tu taza

Una quena querías para el llanto
del hombre maltratado y melancólico,
del niño desvalido y harapiento:
serías yaraví de sus desdichas,
caramillo agridulce de sus penas,
tristísimo flautín de caña óesa.

Tú, perulero pobre, altitudes
y honduras rebuscabas hacia dentro
de ti, de tu conciencia: heredabas
el antiguo saber de andinas punas,
humedad vegetal que salvarías
en ese noble pozo de tu frente.

El mal de la montaña, ancestrales
soroches y tungstenos redivivos
concitarían muertes, salvaciones,
metafísicas ansias, ciegos raptos.
Altiplanos soñabas como cumbres
que nunca tu nostalgia alcanzaría

¿Te dictaban los cholos tus poemas?
¿la anciana pensativa, pre-incaica,
y el viejo coraquenque desterrado?
¿El paisaje tmabién? ¿El aguacero
que el corazón empapa bajo el poncho?
El cóndor y las llamas vigilaban...

Después, heraldos negros proclamaron
que ya habías nacido con tus ascuas
-lengua propia e indígena abrasando-,
en comunión, en ágape sin vino,
en cena del hambriento con su fiebre,
oracional bautismo de tu raza.

II

 
Balbuceos edénicos en Trilce,
vagidos eran puros de ese ámbito,
recién creado, virgen y hasta póstumo
de americanas tierras que expresabas
en eztrañas imágenes litúrgicas,
entrevisiones, óleos sapientes...

Tus párpados abrían sus plumajes
para ver los altares en que el Tiempo
iba quemando cirios de la vida:
piadosos duermevelas encubrieron
los nocturnos horarios del insomnio,
los silencios unánimes, baldíos.

A tu amada encontrabas, diminuta,
germinal, obediente, que cosía
a la suya tu piel con dedos tiernos,
amorosas agujas de la dicha,
de la suave tristeza, en sus paréntesis.
Un agua se volvía aquella novia...

Psicológico impacto tú descargas,
verbales explosiones que culminan
en sublimada Madre, pan del hijo
y tahona, además, en que se dora:
bizcocho dulce, leve yema blanda...
Nos conmueve, terrígeno, su símbolo.

Tu la cárcel recuerdas... ¡Ciento trece
jornadas entre cuatro paredones
en celda de Trujillo! ¡Sus barrotes!
Rehabilitada suerte no te basta
para borrar la herida de estar preso
.
¡Ay, aquel "lynchamiento" te dolía!

Las almas "se acurrucan" con la tuya
en aquella prisión que fue tu casa...
Mas el amor espera con paciencia
en el pecho... Solloza algunas veces.
Entre sueños, se calla... Esperando
que el carcelero abra los ecrrojos.

En libertad, asocias emociones,
eléctricas protestas del que sufre
la sed y la injusticia que no acaban,
desolada orfandad, los atropellos...
Tu dolor nos traspasa, sin alivio,
actores -como tú- en la tragedia.

III

 
Y a España tú viniste, nueva Madre
que, expulsado de Francia, tu adoptabas
con ánbimo filial, reconocido
por hermanos poetas saludándote...
Entrabas en la calle con Ahora,
con la voz y la Estampa madrileñas.

Un proletario fuiste con tu pluma:
denostaba injusticias y miserias
de albañiles, obreros y peones.
Ya marxista convicto, tu mensaje
unías al de Alberti y de Larrea,
de Bergamín también, republicano.


Nuestra Guerra llegó y la viviste,
generoso e intenso, con nosotros...
La sangre y el dolor tu poesía
despiertan nuevamente: son humanos
poemas los que escribes con "tristumbre"
de cólera y tristeza execradoras.

Los días de Gijón, de Talavera,
de Teruel, Cataluña, apocalipsis
eran que sufrías, lacerándote:
cadáveres sin armas parapetos
defendían aún con pocos vivos
y las rojas banderas encendían.

No convalecen nunca las congojas
y bolchevique eres que no sumes
latrocinios, linajes milenarios.
Los hambrientos te duelen más que nunca,
el pedazo de pan y la camisa
que les niegan los zánganos sociales.

Los mineros te duelen...  Socavones
de negrura absoluta los consumen:
a la luz tú quisieras empujarlos,
mientras sufres con ellos: tu linterna
les traspasas con fe para que suban
al nuevo amanecer de la esperanza.

Pues el dolor del mundo va creciendo
como un monstruo voraz que martiriza.
Tanto dolor jamás -dices- que hubo,
que el llanto crece y crece y nos inunda...
Condenan con sus látigos y gritos,
crucifican, retuercen y dislocan.

IV

 
Y a España le suplicas que su cáliz
lo parte de tus labios, de tu espíritu...
Serías miliciano en sus batallas,
ante Goya rezando y tu Cervantes,
o Calderón, Quevedo, Lidia Odena,
Teresa de Jesús y el pueblo todo.

En tu plegaria pura convocabas
a enxangües criaturas ya los genios
civiles, campesinos, voluntarios,
maestros redentores, combatientes,
al niño que jugaba (asesinado
por satánico fuego desde el aire)...

Convocaste extremeños, toledanos,
a vascos y a los cántabros... ¡Guernica!
Cementerios ardían con sus muertos
inmortales... Y Málaga indefensa
hacia el mar huía inútilmente...
Por Málaga llorabas y llorabas.

Con todos los mendigos mendigaste
en Roma y en París, en ese Londres,
en neoyorquinas calles... por España,
a cuestas con su duelo y desventura,
con su negra orfandad y su abandono.
Por tu madre rezabas, mendigando.

En tu Huerto de Olivos tú rezabas,
rezabas y llorabas, confundidos
tu sangriento dolor y tu esperanza.
A niños y varones convocabas,
pidiéndoles amor para esta Madre
que adoptaste y amabas con sus muertos.

Y a ese amor unías tu salmodia
trascendente, profunda, franciscana,
tu humanísimo rezo por los pobres,
por los tristes y solos, miserables,
por el ladrón, el justo y el que duerme...
¡Solidaria empatía bondadosa!

Cuando llegó la hora de tu muerte,
tu bronca voz a todos anunciaba
que te ibas - ¡venías! - a tu España:
agónico deseo ya cumplido
porque tú eres hijo de su Historia,
yaraví de su lengua y de su sangre

Concha Zardoya


http://www.cervantesvirtual.com/obra/yaravi-de-las-desdichas/