lunes, 8 de agosto de 2016
lunes, 2 de mayo de 2016
Cabezas clavas de la cultura Chavín
Esta fotografía proviene del libro "Huaraz-Chavin", de Hermann Buse de la Guerra (Lima, Juan Mejía Baca y P.L. Villanueva Editores, 1957, pág. 41). En ella se pueden ver "cabezas clavas" de piedra pertenecientes a la cultura Chavín. La fotografía es anterior al año 1945, cuando hubo un aluvión que provocó que fueran arrastradas desde el lugar donde eran guardadas (una capilla cristiana ubicada en la cúspide del sitio arqueológico), hasta el río Mosna. El doctor Augusto Soriano Infante proporcionó esta y otras fotos para el libro de Buse, tomadas cuando las cabezas clavas se encontraban en la Plaza del pueblo de Chavín antes de su traslado a la capilla. Gracias a Julio C. Tello existen calcos de estas cabezas líticas; algunas se pudieron recuperar pero lamentablemente, muy erosionadas.
miércoles, 27 de abril de 2016
"Ama sua, ama llulla, ama kella": trilogía moral inventada por criollos y peruanistas europeos
Leer completo:
El valor de la mentira en la historia política del Perú en
los 200 años de independencia
César Andrés La Cruz Salvador, Sergio La Cruz Orbe, Oscar Ruperto Yanapa Zenteno , Pascual Cornejo Bazalar, Roberto Loza Landa
(...)
“Vega, J.J. (2001, p.25), en "Historia y Evolución del Ama
Sua" publicado en diario “La República” del domingo 14 de enero del 2001, nos
menciona:
Cualquier peruano apostaría su mano derecha a que el “ama
sua, ama llulla, ama quella” fue algo así como el decálogo aplicado por los
Reyes Incas en el Imperio que crearon, el cual se traduce como “no robes, no
seas ocioso, no mientas”.
Siempre sospechamos que el “Ama sua...” correspondía a la historia oficial que para los Incas creó el indigenismo romántico. De
tratarse de un código jurídico tendría que haber sido mencionado por los cronistas del siglo XVI.
Pues no es así. Ni siquiera consta en los libros de los nacidos en el Perú, los
quechuas Guamán Poma y Sta. Cruz Pachacuti Yamqui, o en los creados por los
mestizos Garcilaso y Blas Valera. Tampoco existe rastro alguno en las crónicas
españolas, que suman más de un centenar.
¿Cómo nació el Ama Sua?
(...) el primer indicio
en torno al supuesto código lo contemplamos en las páginas de M. L. de Vidaurre (...) radicado en el Cuzco entre 1810 y 1814, vinculado desde luego, al indigenismo criollo local. Entre otras tradiciones que recogió del ambiente nos relata: “su modo de saludar era no
robarás, se contestaba: no mentirás”. No
sabemos de dónde extrajo esa ¿imaginativa? versión, que no consta en ningún
otro sitio.
El gringo Miller
Y allí habría quedado el asunto hasta que intervino un
peruanista insigne que llegó a Mariscal, con sus veintitrés cicatrices. Nos
referimos a Guillermo Miller, prócer en su juventud de las guerras de la
Independencia y que en el Cuzco (en 1825 y 1835) se adentró en la cultura
incaica (aún más, él fue el primero de los estudiosos tupamaristas, y llegó a
traducir y publicar al inglés proclamas del gran caudillo andino). Pues bien,
ese inglés que aprendió algo de quechua, que mascaba coca y usaba poncho, se había
familiarizado con el mundo indígena al convertirse en jefe máximo de las
montoneras andinas antiespañolas durante la época de Simón Bolívar. De sus
estudios y quizás de su análisis del temperamento de los guerreros quechuas que
lo seguían extrajo quizás algunas conclusiones que habría de publicar en las
Memorias que dictó a su hermano:
“En la educación de los peruanos, el código mixto de
moralidad y legislación era tan simple como útil a la mayoría. Tres concisos
preceptos formaban la base de todo el sistema: AMA SUA, AMA QUELLA, AMA LLULLA.
No hurtarás, no mentirás, no estarás ocioso. Sobre estos tres principios
cardinales estaba fundado el código de sus leyes”, (Memorias del General
Guillermo Miller. Tomo II, Capítulo XXVI, pág. 197).
Markham: al quechua
Una mayor difusión mundial del supuesto precepto educativo
la daría otro ilustre peruanista, inglés como Miller. Fue Clement Markham,
hombre que viajó extensamentepor diversos lados del Perú y que aprendió
bellamente el quechua (el quechua de ese tiempo, infinitamente más rico que el de ahora). En su
famoso libro «Lima and Cuzco» (aún no traducido) que se editó en Londres en
1856, se refirió a los mandamientos
incaicos, pero considerando ya cinco (tendencia numérica que se repetiría
después). La versión es ésta:
I. Ama quellanquichu, II. Ama llullanquichu, III. Ama Suanquinchu,
IV. Ama Huachocchucanqui, V. Ama Huañu Cinquichu.
Markham, como se aprecia, tradujo a la perfección las normas
al quechua (y por supuesto al inglés) y
sumó dos: “no seas adúltero; no seas asesino”, y dio otro paso: convirtió los
preceptos en “edicts of the Incas”. Pero sus escritos no gozaron de tanta
lectura. En cambio, las Memorias de Miller tuvieron amplia difusión en Europa;
libro que constituye la mejor versión de la Independencia del Perú, escrita por un actor y
testigo de todos los hechos.
Llegarían así a muchos ámbitos académicos. Entre ellos, a los
de Cesare Cantu, famoso historiador italiano y autor de una Storia Universale,
que fue por años best seller en múltiples idiomas. Este incluyó en esa vastísima Storia de varios tomos los
preceptos de Miller. No fue pues Cantu; “el inventor de la manida fórmula de
las tres prohibiciones”, como se ha sostenido hace poco. Pero todo este proceso
del Ama Sua se desenvolvía sólo en esferas europeas, aunque parezca mentira
(Miller, Markham, Cantu, etc.).
Pero a finales del siglo XIX un erudito quechua, nacido en Ayaviri,
Gabino Pacheco Zegarra, reiteró los tres principios que Miller expusiera como
base doctrinal del derecho consuetudinario incaico y que luego Markham había traducido.
Fue un gran avance.
El impulso que dio Haya de la Torre
Todos los biógrafos de Haya de La Torre coinciden en la decisiva
influencia indigenista en la formación de la doctrina del APRA. Su creador
bebió ese incaísmo o andinismo en su juventud. No solamente radicó un tiempo en
el Cuzco; también viajó por varias de sus provincias más remotas. En los
círculos universitarios cuzqueños aprendería en la lengua quechua el trílogo
del ama sua... Pero hasta entonces esa frase no pasaba de ser tema de personas cultas.
El gran impulso para la difusión de la hoy célebre norma
recién lo daría Haya o el APRA en 1934. Por entonces este partido era -como
nadie lo duda- el mayoritario del país. El 6 de enero, en plena clandestinidad,
la Fracción Aprista Juvenil (FAJ) aprobó la consabida frase del “ama súa...”
colocándola como emblema bajo el signo: “Esta es tu ley”. Con la vasta red
organizativa aprista, el mandato quechua se propagó extensamente, auspiciado por
las orientaciones indigenistas que preconizaba Haya en esos años; y Luis
Alberto Sánchez, otro dirigente aprista, repitiendo al mentado Vidaurre, sin
más consulta, agregó que la frase era “un saludo”. Tal cual se puede leer en su
Historia de América.
Para entonces, Haya había colocado el lema en el Plan
Económico, por lo menos en el impreso en octubre de 1945. Luego el caudal de uso se multiplicó torrentosamente. La
frase ha sido aumentada y deformadaen distintos modos a lo largo de este siglo.
Así, el arqueólogo indigenista Toribio Mejía Xesppe agregaba Ama Sipi, Ama
Maqlla: no seas asesino, ni afeminado (conforme lo recogió Federico Kauffman).
No sólo se trata de libros y de proclamas. También pasó a una plaza del Cuzco
actual, dio nombre a un Congreso Nacional de Folklore y hasta fue lema del Congreso de Campesinos de La Paz en
1993 y de un candidato presidencial en Ecuador.
Por cierto, la fórmula se ha mantenido como sacrosanta en
varios niveles académicos contemporáneos.
Así, en el VII Congreso del Hombre y la Cultura Andina (Huaraz,
1987), Lorgio Guibovich presentó una ponencia en torno al “Ama Sua” bajo el
nombre de “La Educación y la Moralidad en el Mundo Andino”, brindando,
inclusive, una variante más, al sumar una regla: “Ama mappa”, seguramente
recogida de tradiciones orales, significa “No seas sucio”.
Desde luego, las escuelas y colegios han difundido todas las
supuestas normas incaicas del Ama Sua en las comunidades campesinas, a partir
de textos escolares de Historia del Perú.
¿Y la Antropología?
Pues nada. Ningún antropólogo ha encontrado esas pautas en
los más distantes ayllus de los Andes. Ni siquiera en K'eros, remoto paraje del
Cuzco, a donde concurrieron destacados antropólogos, como Efraín Morote Best,
Oscar Núñez del Prado, Josafat Roel y Demetrio Roca Wallparimachi, para
estudiar todas las formas de cultura viva en ese enclave quechua. Pero, eso sí,en
aquel pueblo (como en miles de otros núcleos agrarios populares) nadie robaba
(ni puertas había), nadie estaba ocioso y nadie mentía. En otras palabras, no
se requería un código. La costumbre hacía Ley.
[…]
Leer completo:
"Casa del pueblo" "La Paz" evo morales "La casa grande del pueblo" "García Linera" "Tupac Katari"
lunes, 29 de febrero de 2016
Instrumentos prehispánicos: Sonidos del ande
Exposición:
Instrumentos prehispánicos: Sonidos del ande
Museo Nacional de Arqueología, Antropología e Historia del perú y Festival Internacional de Música de Alturas
inauguración:
miérc. 2 marzo 2016, 7:00 p.m.
Sala temporal B del MNAAHP
Plaza Bolívar s/n - Pueblo Libre, Lima
lunes, 22 de febrero de 2016
Los andoas: pueblo amazónico cuya lengua, casi extinta, se trata de recuperar
Su idioma originario, el andoa (shimigae, gae, gay o siaviri, muy similares entre sí) o katsakáti, pertenece a la familia lingüística záparo, y está virtualmente extinto. Fue desplazado por la lengua kichua (variante Pastaza), introducida por los misioneros jesuitas.
En la década de 1970 quedaban no más de 10 hablantes de la lengua originaria, principalmente en el Perú. Mary Ruth Wise indicaba en 1999 que al año 1993 ya estaba extinta, aunque ha sido posible encontrar hablantes parciales hasta hace muy pocos años. Hoy probablemente ya no quedan hablantes activos de esta lengua, lo cual es tan lamentable.
Tanto en Perú como en Ecuador se han hecho esfuerzos por recuperar y registrar antes de que sea demasiado tarde. Los textos en que se advertía del peligro de extinción de esta y otras lenguas amazónicas minoritarias datan de hace varias décadas; por ejemplo, en 1987 Gustavo Solís publicó: “Perú: multilingüismo y extinción de lenguas” (América Indígena, N.° 47/4, México), Otra publicación importante es la de Günter Tesmann: "Los indígenas del Perú Nororiental" (Hamburgo, 1930)
En el Perú, la ONG Cabeceras Aid Project, a través de los investigadores Lev David Michael (Universidad de California), Ramón Escamilla (Universidad de California) y Christine Beier (Universidad de Texas), ha desarrollado un proyecto de recuperación de la lengua andoa o katsakáti, de la mano de Juan Mucushua, María Sandi, Lidia Arahuanaza y Dionisia Arahuanaza, últimos de sus pocos hablantes parciales. Producto de ello en el 2009 publicó el libro: "Katsakáti: El idioma antiguo del pueblo andoas".
Otro ejemplo es el del lingüista ecuatoriano Jorge Gómez Rendón y su asistente Gabriel Santamaria, que hace unos años viajaron al Perú para trabajar junto al que señalan como último hablante activo de esta lengua, Hipólito Arahuanaza (1920-2012). Producto de ello en el 2013 Gómez publicó: "Los andoas, construcción histórica y narrativa de su identidad".
En Ecuador se trata de dar categoría de "nacionalidad" a un pueblo que apenas tiene muy pocos habitantes y ha perdido prácticamente su lengua. Hay además el fenómeno del mestizo que por consanguinidad o cohabitabilidad, adopta una "nacionalidad" indígena (en este caso, andoa) como emblema de identidad, engrosando artificialmente el conteo demográfico.
La toma de conciencia sobre la importancia de recuperar la lengua para con ello, recuperar la identidad, ha llegado bastante tarde, sin embargo, de la mano de la agencia discursiva del académico y del pueblo consciente, esto será tal vez, parcialmente, posible.
Documentos de interés
Los andoas, construcción histórica y narrativa de su identidad
Indígenas andoas de Pastaza
Revitalizando el idioma zápara
Indígenas andoas de Pastaza
Revitalizando el idioma zápara
El patrimonio oral y las manifestaciones culturales del pueblo zápara
(patrimonio cultural inmaterial UNESCO Perú-Ecuador)
(patrimonio cultural inmaterial UNESCO Perú-Ecuador)
domingo, 7 de febrero de 2016
Perú recibió 4.150 piezas arqueológicas precolombinas incautadas en Argentina
© EFE 2015 | 02/03/2016
El Gobierno de Perú recibió un lote de 4.150 piezas arqueológicas, el mayor número de bienes culturales recuperados hasta el momento en el extranjero, que fueron incautadas a coleccionistas y traficantes por las autoridades de Argentina, informó hoy la Cancillería peruana en un comunicado.
El Gobierno de Perú recibió un lote de 4.150 piezas arqueológicas, el mayor número de bienes culturales recuperados hasta el momento en el extranjero, que fueron incautadas a coleccionistas y traficantes por las autoridades de Argentina, informó hoy la Cancillería peruana en un comunicado.
Entre los bienes devueltos al país figuran piezas de metal, textil, cerámica, restos óseos y fibras orgánicas pertenecientes a las culturas Chavín, Lambayeque, Mochica, Chimú, Cupisnique, Nazca, Chancay e Inca.
"La recuperación de esta colección, de gran importancia, marca un significativo momento en la recuperación de patrimonio cultural nacional", señaló la Cancillería.
La entrega del lote arqueológico se concretó el jueves pasado en el marco del Convenio para la protección, conservación, recuperación y devolución de bienes culturales, arqueológicos, artísticos e históricos robados, exportados o transferidos ilícitamente, que firmaron Perú y Argentina.
Las piezas precolombinas fueron incautadas hace 15 años a coleccionistas y traficantes en Buenos Aires y tras una serie de litigios judiciales la Justicia argentina ordenó su devolución a Perú.
La Cancillería anunció que próximamente se hará una ceremonia oficial en la que se expondrá una muestra representativa del lote recuperado.
http://www.holaciudad.com/vida_y_estilo/Peru-arqueologicas-precolombinas-incautadas-Argentina_0_886411605.html
Peripecias de una momia peruana en la Argentina
El insólito destino de la pieza arqueológica desde que entró al país hasta su restitución, el miércoles pasado
Silvina Premat
LA NACION, SÁBADO 30 DE ENERO DE 2016
Llegó al país hace casi cinco años en una encomienda con remitente de Bolivia, envuelta en papeles de diario y bolsas de plástico y escondida dentro de una pieza de yeso con forma de muñeca rusa. El miércoles pasado volvió a su país, Perú, dentro de una caja especialmente hecha para ella, apoyada entre almohadillas y envuelta en telas de algodón y poliéster.
Esa caja fue la más cuidada en el operativo de seguridad que trasladó más de cuatro mil piezas arqueológicas peruanas desde el Instituto Nacional de Antropología y Pensamiento Latinoamericano (Inalp), en el barrio de Belgrano, hasta el aeropuerto de Ezeiza. Pero dentro de la caja "especial" no iban objetos de arcilla de culturas milenarias. Iban los restos momificados de una mujer peruana. La custodia policial también trató con mucha delicadeza otras tres cajas. Allí se trasladaban tres cráneos que completaban la encomienda que intentó ingresar al país una momia.
El caso pasará a la historia como el primer contrabando de restos humanos que fue comprobado y cuyo comprador fue condenado desde la promulgación de la ley 25.743, de protección al patrimonio arqueológico y paleontológico.
La noticia del hallazgo de una momia y tres cráneos fue ampliamente difundida en mayo de 2011. En ese momento la Justicia dispuso la devolución de los restos a Perú, de donde nunca debieron haber salido, y pidió la guardia judicial y el mantenimiento de ese "botín" al Inalp.
Allí se determinó que se trataba de una mujer adulta cuya momificación no fue buscada, sino que se dio por un proceso natural por las características del lugar donde fue enterrada. Las calaveras, en cambio, son varones.
La causa penal terminó con un juicio oral, en febrero de 2014, que condenó a cuatro años de cárcel a Sebastián Juan Pablo Suárez, quien había comprado por Internet las piezas de yeso que contenían los restos.
Según informó a LA NACION el fiscal Marcelo Agüero Vera, que intervino en el caso, la justicia peruana no dispuso la investigación necesaria para dar con el exportador. Los datos del remitente resultaron falsos. "La curiosidad es que investigando se supo que materiales como éstos eran recogidos de excavaciones en un cementerio antiguo, en Perú. Presuponemos que en este caso también fue así", dijo Agüero Vera. Y agregó: "Es fundamental investigar de dónde salió para que no se repita. Según los dichos del imputado esto fue ofertado en una página web especializada en vasijas".
Suárez, que se presentó como vigilante en edificios de Recoleta donde vivía, declaró no conocer el contenido de las dos "vasijas" de yeso cuyo envío sí dijo haber solicitado a un precio que acordaría con el remitente después de haberlas recibido.
Agüero Vera sospecha que la intención era enviar los restos a Europa. "La presunción es que en la Argentina se triangulan muchos bienes culturales. En Europa hay muchas personas interesadas en comprar este tipo de bienes."
Valores difíciles de calcular
También para Abel Ferrino, funcionario de la AFIP especializado en bienes de patrimonio cultural que fue convocado por el personal de la Aduana cuando detectaron los restos dentro de las encomiendas, su destino final no sería la Argentina. Ferrino tiende a pensar que se trajeron al país para enviarlos desde aquí a algún museo europeo o de Medio Oriente. En su informe, Ferrino valúa la momia en 50.000 dólares y cada uno de los cráneos en 5000.
¿Cómo se pone precio a una momia? "El valor de la mercadería prohibida -porque es mercadería, todo es mercadería- se calcula de acuerdo con el valor que tiene en el mercado negro", dijo Ferrino. Y, en respuesta a quienes se escudan en la figura de "contrabando menor" el experto afirmó que "la ley 25.743 asocia al delito de contrabando, no de contrabando menor, a quien trafique bienes arqueológicos o paleontológicos".
Si bien no se pudo precisar el lugar exacto de donde fue sustraída, sí se identificó su origen en una zona cálida y árida. Por eso, para su conservación no fue necesario mantenerlas en un microambiente frío, como se hace con las momias de Llullaillaco que se conservan en el museo de Salta. Según consta en la causa, dijo Agüero Vera, los restos pertenecerían a la cultura Paracas, que vivió entre los siglos VIII a. de C. y III d. C.
Para Diana Rolandi, arqueóloga y directora del Inalp, "la momia no tiene ningún atributo que permita identificar la cultura a la que perteneció ni la época en la que esta persona murió. Sólo podría afirmar que es prehispánica".
Durante los cuatro años y medio que permaneció en el Inalp la momia fue cuidada por las responsables de conservación y mantenimiento del patrimonio cultural, Gabriela Ammirati y Silvina Aumont.
"Desde el primer momento este trabajo para nosotras fue interesante y problemático", dijo Ammirati. Y recordó. "Evidentemente quien la embaló para mandarlas al país no era un experto, sino alguien que sólo quería disimular el contenido de los paquetes", afirmó y mostró las fotos tomadas en el momento del arribo. Allí se ven los restos envueltos en papeles de distinto tipo, plásticos y goma espuma. Esos envoltorios no propicios crearon microambientes húmedos que habían favorecido la proliferación de hongos, por lo que las especialistas debieron limpiarla con sus barbijos, guantes y delantales. "La tocábamos lo menos posible, pero había que sacarle los hongos, por lo que lo hacíamos con mucho cuidado y cada vez que lo hacíamos le pedíamos permiso", contó la especialista. Con su colega buscaron un lugar en el Inalp para trabajar "alejado de los curiosos, teniendo en cuenta que no era una vasija sino una persona".
La única vez que la momia salió del Inalp fue para el juicio oral, en febrero de 2014. Solicitada su presencia por la fiscalía, hacia allá partió dentro de una caja y con custodia policial. "Era el primer juicio oral en el que participaba. Fue impresionante tener que dar el informe con la momia allí", contó Ferrino. Y Rolandi hizo notar una curiosa coincidencia cultural: "En las reuniones o asambleas de los incas en las que se tomarían decisiones importantes, sus antepasados participaban. Es decir, se trasladaban sus momias y se las ponía junto a ellos".
http://www.lanacion.com.ar/1866640-peripecias-de-una-momia-peruana-en-la-argentina
jueves, 4 de febrero de 2016
Magia sexual en el Antiguo Perú
Magia sexual en el Antiguo Perú
Un análisis académico
Federico Kauffmann Doig
El lector hallará en este libro de Federico Kauffmann Doig un amplio caudal informativo. Éste aborda los pormenores de cómo los Moche practicaban sus costumbres amatorias según las escenas que plasmaron en cerámica 1500 años antes de la etapa inca.
El autor informa sobre el contenido mágico-religioso dado a la cópula y a los órganos sexuales, tanto masculinos como femeninos, y particularmente al miembro viril, objeto de una especie de culto propiciatorio de la abundancia de los comestibles.
El autor postula que los alimentos eran considerados materia proveniente del connubio del Dios del Agua y la diosa Tierra o Pachamama. Por lo mismo estos seres eran considerados como seres divinos supremos. El hombre los rendía culto, rituales y ofrendas, buscando de este modo exorcizar las continuas catástrofes desatadas por el fenómeno de El Niño y que al estropear los cultivos hacían que asomara el fantasma del hambre.
Kauffmann Doig analiza también los rituales andinos de connotación sexual acudiendo no solo al legado arqueológico expresado particularmente en cerámica, sino también a la información etnográfica recogida en parajes andinos, y desde luego también a lo expuesto en las crónicas de los siglos XVI y XVII que, por ejemplo, refieren particularidades sobre el acataimita o acerca de las prohibiciones y tabúes en materia sexual que regían en tiempos del incario.
Además de otros temas revelados por primera vez, este libro también informa sobre el comportamiento amatorio que se suponía continuaba en las moradas de ultratumba.
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